febrero 8, 2021

👀💝 Cómo APOYAR a tu pareja cuando tú TAMBIÉN SIENTES DOLOR

CÓMO APOYAR A TU PAREJA CUANDO TÚ TAMBIÉN SIENTES DOLOR

“Es fácil amar a alguien cuando todo es perfecto. Mantener ese amor durante los momentos imperfectos es lo que hace un amor incondicional” -Karen Berg

Deben estar ahí el uno para el otro, incluso si ambos están sufriendo. Aquí encontrarás 8 formas de apoyar a tu persona favorita, incluso cuando tú también necesites sentir apoyo.

Apoyar a tu compañero/a en crisis mientras tú también estás sufriendo no es común en la vida de las relaciones en circunstancias normales, lo cual no significa que sea una práctica correcta, y más ahora que las tensiones de la pandemia han sido abrumadoras, prueba de ello es que mis compañeros de profesión y yo hemos tenido veces más demanda.

El coronavirus, y la cuarentena han generado una realidad diferente que ha despertado facetas ocultas, el miedo a que los trabajos puedan desaparecer, a la muerte, hay personas que incluso han perdido amigos y familiares. Es probable que ambos miembros de la pareja sientan dolor. Las necesidades de tu pareja pueden sentirse abrumadoras cuando estás librando una batalla con tus propios miedos, sentimientos e inseguridades. 

Quiero adelantarte que no hay respuestas fáciles, pero aquí hay algunos consejos que pueden ayudarte a darte dirección en estos momentos de turbulencia.

Dediquen tiempo todos los días para escucharse mutuamente

Cuando te sientes escuchado/a, tus heridas se vuelven más manejables. Esto va en contra del estilo natural de algunas personas, pero este puede ser el momento ideal de cambiar ese patrón. Cuando las parejas practican compartir y escuchar, se acercan más con el tiempo (no tendrás que esperar mucho para ello), generan confianza y se sienten apoyados en su dolor.

Pide lo que necesites

Hay momentos en que la vida nos lleva más allá del punto de poder escuchar y solo necesitamos que nos abracen. Está bien pedir lo que necesitamos en cada momento sin tener que sentirte mal por ello, porque sino lo haces, la otra persona no tendrá la capacidad de leerte la mente.

Participar en el afecto “sin demanda”

A menudo, cuando las personas están estresadas, necesitan la tranquilidad del contacto de su pareja. Desafortunadamente muchas parejas, se vuelven reacias a pedir u ofrecer afecto físico porque les preocupa que su pareja lo tome como una invitación a tener intimidad. Ciertamente no hay nada de malo en desear sexualmente a tu pareja, pero hay momentos, especialmente en situaciones de estrés, que solo se necesita un abrazo sin tener que lidiar con la expectativa de que alguno dos los quiera ir más allá.

Practica la conversación para reducir el estrés

Hace años se descubrió que las parejas que permanecían unidas a lo largo del tiempo eran buenas para escucharse y apoyarse en momentos de estrés. Tómense treinta minutos, y dediquen la mitad del tiempo a escuchar los sentimientos de tu compañero/a y la otra mitad a compartir los tuyos. Mantén el foco en cosas ajenas a la relación, pues este no es el momento de hablar de las cosas que te molestan de tu pareja. Ofrece empatía y comprensión con preguntas cariñosas como, "¿Cómo te sientes con lo que te pasó?" “¿Puedo hacer algo para que te sientas mejor?” Es muy agradable saber que tu pareja está de tu lado, pase lo que pase.

Evita la competencia

Cada uno tiene su propia experiencia de estrés y dolor en función de la sensibilidad especial que tiene cada quien. Concéntrate en tu papel de oyente cuando tu pareja te esté compartiendo su experiencia y conecta con lo que siente, no lo que piensas sobre la situación que está atravesando. Comentarios como, "¡Crees que eso es malo, escucha esto!" solo se interpondrá en el camino de hacer que se sienta querido.

Pon atención a los disparadores

A menudo, los problemas actuales hacen surgir sentimientos de experiencias pasadas que se suman al dolor. Trata de ser consciente de estos momentos durante la conversación. Algo como, "Sé que ahora estás realmente preocupado por el dinero, y recuerdo lo difícil que fue para ti cuando eras un niño" puede ayudar a tu pareja a sentirse comprendida y cuidada.

Tómate un tiempo para las cosas buenas entre ustedes

No pierdas todo tu tiempo hablando de problemas y heridas. Recuerda que sois amigos y amantes. Cuanto más puedas encontrar momentos de felicidad, risa, intimidad y calidez, mejor podrás manejar los momentos de tensión que a todos nos toca vivir. Planifica los horarios de las citas, aunque solo sean cenas a domicilio y Netflix, es importante que no tengas tu foco en ninguna otra parte que en el hoy, aquí y ahora que estás compartiendo en pareja.

Reparar el daño

¿Qué pasa si el dolor se debe a una experiencia negativa con tu pareja? La investigación sobre parejas nos muestra que todas las parejas tienen esos momentos. Nos lastima lo que dice, hace o deja de hacer nuestra pareja. A veces las personas eligen guardar esas heridas en sus mentes y es posible que sus pareja ni siquiera sean conscientes de sus sentimientos. Reparar esos momentos es la habilidad esencial que toda pareja extraordinaria aprendió en algún momento. 

Trata de cultivar el coraje para pedirle perdón a tu pareja cuando hayas hecho algo que lo haya lastimado, y ten también la valentía para decirle cuando te haya herido. No lo critiques, solo dile lo que te molesta. Cuando tu pareja se acerque a ti para hablarte de sus sentimientos heridos, intente escuchar sin ponerte a la defensiva. Puede ser difícil, pero recuerda que reparar estos momentos negativos es esencial para una relación positiva.

Cuando sabes que tu pareja se preocupa por ti y por lo que estás pasando, se vuelve más fácil mostrar ese interés a cambio. Concéntrate en esa parte de ti que se preocupa por el otro y dale la oportunidad de cuidar de ti. Como decía Ghandi “sé el cambio que quieres ver en el mundo”.

Las parejas extraordinarias son aquellas que capean las tormentas juntas, y la mejor forma de que tu pareja te ayude es que tú le muestres con el ejemplo cómo trabajar aún cuando las circunstancias no acompañan.

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